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EL OBSERVADOR

La primer aclaración que es imprescindible hacer en este punto es que la percepción de los colores por el ser humano nunca es algo "absoluto" ya que una misma persona puede por distintos factores (físicos o Psíquicos) sufrir alteraciones que le perturbarán la manera de ver un color.

Además es también importante decir que con mayor o menor diferencia todas las personas ven los colores de forma distinta.

Planteado así, el tema parece no tener posibilidad de ser analizado pero las diferencias a que nos referimos son de magnitud tal que si bien necesitamos tomarlas en consideración nunca van a ser tan grandes que nos impidan llegar a conclusiones valederas.

Entrando ya en el estudio del observador propiamente dicho debemos hablar primero del único órgano que posee el cuerpo humano capaz de percibir las radiaciones que llamamos color, y que es el "ojo", del cual vamos a mencionar solamente dos elementos que son los principales responsables de captar dichas radiaciones, éstos son los conos y los bastones.

Son fundamentalmente los conos los encargados de captar y hacer que luego se transmita al cerebro a través de un muy complejo sistema la información, pero hoy se sabe que también los bastones cumplen una parte muy importante en esta función.

Tan solo para ver la complejidad de esta estructura basta decir que en cada ojo humano existen cerca de 7 millones de conos y 120 millones de bastones y que dependiendo de la cantidad y tipo de bastones y conos se tiene una mayor sensibilidad a una gama de colores o a otra.

Por otro lado tiene también una influencia fundamental la manera en que el ojo integra los colores que llegan hasta él permitiendo que el entorno influya de manera importante sobre lo que se observa.

También hay que tener en cuenta factores como el cansancio visual, lo que modifica por razones lógicas nuestra percepción de los colores, o el acostumbramiento que se da al ver durante mucho tiempo un mismo color y que produce una saturación con lo que se pierde sensibilidad con respecto a dicho color.

Parte 2

LAS PINTURAS

Extendernos en el análisis de lo que es la pintura no sólo llevaría mucho tiempo sino que se escapa de lo que, como tema principal, nos interesa. Así que veremos una muy fundamental definición al solo efecto de ubicarnos en los elementos que más nos importan sin entrar en detalle en el resto de las materias primas.

Básicamente una pintura esta compuesta por dos fases, una líquida y otra sólida, la parte líquida a su vez se compone de un vehículo propiamente dicho que es el componente que les confiere las características principales según sea el uso o las exigencias a que será sometida dicha pintura, luego tenemos el disolvente o el diluyente que es el encargado de dar al producto el grado de fluidez necesario en la elaboración y aplicación, y por último tenemos los llamados aditivos que son una muy variada gama de productos utilizados para complementar al vehículo en su trabajo y ayudarlo por ejemplo en la formación de la película como son los secantes y aditivos de nivelación, u otros empleados para la homogeneización de los componentes en la preparación, la conservación y estabilidad a través del tiempo o también aportar ciertas características especiales en la aplicación.

La fase compuesta por elementos sólidos es denominada en forma genérica como pigmentos y a su vez se divide en llamadas cargas (que no aportan color) y son las encargadas principalmente de trabajar sobre el brillo y la consistencia de la pintura y los pigmentos propiamente dichos que tienen como función conferirle color y poder cubriente.


LA LUZ


Si bien prácticamente todos los componentes de una pintura influyen en el color, como vimos los principales responsables son los pigmentos.

Para definir genéricamente a un pigmento diremos que son sólidos finamente divididos con la particular capacidad de absorver "selectivamente" una gama de longitudes de onda reflejando el resto con lo que se obtiene un color definido.
Entre los pigmentos podemos encontrar distintos tipos que se dividen en dos grandes familias, los orgánicos y los inorgánicos.

El primer grupo es obtenido a través de síntesis química a partir de productos derivados del petróleo y en el que podemos encontrar los azules y verdes de ftalocionina; amarillos rojos, naranjas y bordó permanente; amarillo y rojo Hansa, etc.

Los inorgánicos son generalmente sales, óxidos o sales complejas de metales como por ejemplo los dióxidos de titanio (blancos); óxidos de hierro (rojos y amarillos); amarillos de cromo; etc.

Para aprovechar al máximo las propiedades de los pigmentos es muy importante que las partículas de éstos estén fina y homogéneamente divididas. Además que se mantengan en sus pensión y se distribuyan en forma pareja en toda la superficie una vez aplicada la pintura.

El uso de los pigmentos puede hacerse en for ma individual o combinada, es decir que para preparar un color podemos usar dos o más pigmentos mezclador con lo que obtenemos una suma de efectos de absorción y reflexión, por lo que se puede obtener un mismo color final utilizando por ejemplo un pigmento verde o la suma de pigmentos amarillos y azul.

Nm 400 420 440 460 480 500 520 540 560 580 600 620 640 660 680 700
%R 38 50 62 74 76 72 36 49 23 18 6 6 5 6 4 3

Debido a la posibilidad de obtener este resultado o sea dos colores iguales partiendo de distintos pigmentos o sus mezclas se entenderá ahora que la senseción del color puede estar producida por infinitas combinaciones de distribuciones espectrales.

También por esta posibilidad se da algo muy común en la pintura que es el fenómeno llamado metamerismo que se produce precisamente porque si bien el resultado obtenido son dos colores aparentemente iguales, esto es solo a un tipo de luz ya que como las longitudes de onda que refleja no son las mismas al iluminarlos con luces que posean diferentes tipos de radiaciones el resultado varía notablemente pudiendo llegar a ver colores totalmente distintos.

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